El largo adiós del socialismo andaluz

Una de las obras más famosas del escritor de novela negra Raymond Chandler es El Largo Adiós. Narra la historia de amistad de su famoso personaje, el detective Philip Marlowe, con un el peculiar Terry Lennox, un alcohólico casado con una multimillonaria. Lennox se suicida y Marlowe se embarca en toda una trama para esclarecer la cuestión y que desvela detalles de la agitada vida que llevaba su amigo. A lo largo de la novela la presencia del difunto es continua y nadie puede pasar página de lo ocurrido. La narración se centra en la sensación de una despedida que no llega; de una etapa que, por mucho que los personajes intenten cerrar, no alcanza a su final.

Esta sensación de despedida continua, de final de ciclo que no llega que magníficamente representa Chandler en su novela es la que se percibe cada vez que se celebran comicios en Andalucía y se prevé que los socialistas pierdan su posición hegemónica. Los socialistas andaluces han gobernado siempre, ya sea en solitario o en coalición con otras formaciones, desde la obtención de la autonomía andaluza en 1980. Además, no sólo llevan 40 años con las llaves del Palacio de San Telmo, sino que han ganado prácticamente la totalidad de las elecciones, tanto a nivel autonómico como general, a excepción de las últimas autonómicas (2015) y generales (2016), en las que los populares vencieron por muy poca diferencia de votos respecto a los socialistas, que obtuvieron sus peores resultados históricos.

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El PSOE-A es el verdadero partido hegemónico del sur de España y ejerce el papel que tradicionalmente ha desempeñado CiU en Cataluña. Socialismo y autonomía andaluza parecen ir de la mano. Este gráfico es buena muestra de ello.

Histórico de resultados electorales del PSOE-A en el Parlamento de Andalucia (1982-2015)

Sin embargo, pese a ser el gran partido de Andalucía, los resultados del PSOE-A siempre han estado fuertemente influidos por los del partido a nivel general. Como se puede ver en este gráfico, que compara los resultados de los socialistas andaluces con los resultados del PSOE en las generales en Andalucía, podemos observar que las tendencias entre ambos y en ambas arenas electorales son similares, así como que el contexto español ha influido notablemente en la suerte del socialismo andaluz. La curva que dibujan los resultados del PSOE-A en generales y autonómicas es parecida y dibuja la misma tendencia a la baja desde los 80.

Resultados del PSOE-A en elecciones autonómicas y generales (1982-2015) 

Es en esta trayectoria electoral decreciente del socialismo andaluz en la que debemos situar la celebración de las próximas elecciones regionales. Unos comicios cuyo resultado es incierto en muchos aspectos y que se celebran en un contexto fuertemente marcado por el pesimismo respecto la situación política y económica andaluza, tal y como nos muestra el estudio preelectoral del número 3230 del CIS, publicado el pasado miércoles.

La encuesta, realizada durante la segunda quincena de octubre a 4.920 personas a lo largo de más de 290 municipios del territorio andaluz, muestra un contexto pesimista en relación con la situación económica y política de Andalucía. Una mayoría amplia de encuestados, concretamente el 54,7%, se decanta por una opinión negativa sobre la situación económica (suma de las respuestas mala y muy mala), y más de un 30% opina que es peor que al inicio de la legislatura (únicamente el 18,8% cree que ha mejorado en estos tres últimos años).

Las mismas tendencias se repiten sobre la situación política, pero agravadas: un 58,9% asegura que es mala o muy mala y un 35% que es peor que hace tres años. Todo ello aderezado por unas preocupaciones sociales relacionadas con el paro (un 78,5% de los encuestados lo cita), la corrupción política (40%), la sanidad (21,1%) y la economía andaluza (16,6%). Recordemos que Andalucía es una de las comunidades autónomas con una mayor cifra de paro (22,85% según la Encuesta de Población Activa del tercer trimestre del 2018) y que ha sido azotada por interminables casos de corrupción, como el famoso caso de los ERE, cuya petición por parte de la Fiscalía se ha conocido recientemente, recayendo el peso sobre los ex presidentes andaluces Chaves y Griñán.

Todos estos datos sobre contexto político y económico se trasladan a la percepción que los andaluces tienen sobre los cuatro años del PSOE-A en la Junta y la Presidencia de Susana Díaz: un 43,1% de los encuestados creen que la acción de gobierno es negativa (suma de mala o muy mala), mientras que un porcentaje ligeramente más alto juzga negativamente la Presidencia de Susana Diaz (43,7%).

Ahora bien, pese a ello el barómetro preelectoral no es negativo para el socialismo andaluz: los socialistas andaluces son el primer partido, muy por delante de los otros tres, a la hora de defender los intereses de Andalucía (24,5%), el que mejor representa las ideas de la gente como usted (25,6%), el que inspira más confianza (23,6%), el que tiene el mejor líder en Andalucía (26,6%) y el más capacitado para gobernar esta comunidad autónoma (25,5%). En todas las categorías supera por más de 15 puntos al resto de formaciones políticas.

Esto entronca con la consideración, por parte de los encuestados, de que lo que más pesará en esta campaña serán los temas propios de Andalucía: un 56,4% lo cree, cosa que beneficia al socialismo andaluz al ser percibido como el mayor defensor de esta región. Además, el grado de notoriedad y la media de valoración de Susana Diaz se sitúan por encima del resto de líderes políticos: obtiene un grado de conocimiento del 91,9% y una nota media del 4,1; el resto de los liderazgos se sitúan en una horquilla del 48,8% de Antonio Maíllo al 59,1% de Teresa Rodríguez y unas notas medias en el entorno del 3,5. 

Finalmente, pese a que a un 58,4% de los encuestados les gustaría que gobernase otra formación después de estas elecciones, el 65,1% cree que ganará el PSOE y un 27,3% lo desea (muy por encima de las otras formaciones que se sitúan en una horquilla de entre el 11% y el 13%), unas preferencias que siguen el mismo patrón en relación con la Presidencia de la Junta de Andalucía: Susana Diaz es la preferida con un 25,8%; 16 puntos más que Teresa Rodríguez, que es segunda con un 9,8%.  

El socialismo andaluz, según la estimación con cocina que vuelve a ofrecer el instituto demoscópico después de las críticas recibidas, pasaría del 35,43% de voto que obtuvo en 2015 al 37,41%, rompiendo la tendencia negativa que observábamos anteriormente en el análisis de los resultados históricos: esto situaría a la formación socialista en una horquilla de entre 45 y 47 diputados, pudiendo empeorar el resultado de 2015. Pese a ello, Susana Díaz parece que sortearía todos los problemas que padece su formación política en Andalucía (corrupción, desgaste después de 40 años de gobierno, mala percepción económica y valoraciones negativas de su presidencia), reforzando su posición después del debilitamiento que le supuso su derrota en el proceso de primarias internas ante Pedro Sánchez.

En segundo lugar encontraríamos a Adelante Andalucía, que obtendría un 19,34% y 20 escaños, quedándose por detrás del PP y de Ciudadanos que, pese a obtener menos voto, consiguen mejores horquillas de escaños. Los populares serían terceros con un 18,66% de votos y entre 20 y 22 escaños, y Ciudadanos conseguiría el 18,55% de los votos y la misma horquilla de diputados. Ciudadanos mejoraría sus resultados respecto 2015, pero el PP (26,76%) y la coalición de izquierdas (21,73%, suma de Podemos e IU) empeorarían su resultado. La estimación también otorga un escaño a Vox por Almería.  

Para comprobar si la estimación del CIS coincide con lo que muestran otras encuestadoras es conveniente observar las tendencias generales que apuntan sobre las elecciones andaluzas publicadas hasta la fecha. Para ello, hemos tenido en cuenta las aparecidas desde septiembre en la recopilación que efectúa Wikipedia en su entrada sobre las elecciones andaluzas. 

Pese a la variación existente en las tendencias, derivada de la escasa muestra demoscópica sobre estos comicios, se distingue claramente al PSOE-A en primer lugar relativamente por encima del 30% de los votos, y un triple empate alrededor del 20%. Los resultados en relación con el PSOE-A no son idénticos a los del CIS, pero si respecto los tres competidores restantes. 

La encuesta preelectoral del CIS y las tendencias observadas en otros estudios electorales muestran una Andalucía donde el PSOE mantiene su primacía electoral, pero donde la segunda plaza está más abierta que nunca: hasta tres partidos políticos compiten por ella para actuar como oposición y alternativa política al socialismo andaluz. Se trata de una carrera que se sitúa dentro del margen de error: la campaña será decisiva para decidir el orden en el que Adelante Andalucía, el PP y Ciudadanos acaban en estos comicios. 

No obstante, los datos sobre preferencias políticas, valoración de líderes, indicadores electorales y estimación de voto que nos ofrece la encuesta preelectoral del CIS (además de las tendencias generales analizadas) parecen indicar que el socialismo andaluz, pese a estar lejos de su mejor momento, volverá a resistir el envite del paso del tiempo, el desgaste gubernamental, la corrupción de los ERE y el pesimismo en relación con el contexto político y económico en el que se celebraran las elecciones andaluzas. Seguirá siendo el gran partido de Andalucía. Aún habrá que esperar para anunciar su adiós definitivo. 

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