¿Es una buena noticia que el Plan Nacional de Energía y Clima español sea uno de los mejores?


La Comisión Europea ha hecho pública su evaluación de los planes presentados para alcanzar los objetivos acordados de energía y clima para 2030. Como apreciación general, urge a los estados miembros a aumentar su ambición y da a España un aparente sobresaliente respecto al resto de países de la Unión Europea. Y ahí está la clave: ‘respecto al resto de países’.

[Con la colaboración de Red Eléctrica de España]

España ha hecho un esfuerzo notable y su Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) camina en la dirección correcta. De hecho, en los distintos rankings realizados por diversas organizaciones ecologistas ha aprobado, pero no con nota. Nuestro plan es el estudiante aventajado en una clase donde prácticamente todos los alumnos suspenden. ¿Deberíamos alegrarnos? Creo que no.

El PNIEC también aprobó nuestro análisis Evaluación del borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima realizado en el marco de un proyecto Life Planup pero con mucho margen de mejora:

  • En transporte, coincidimos con la Comisión Europea en que las medidas incluidas en el mismo deben estar más detalladas y cuantificadas de tal forma que se garantice, al menos, la reducción de emisiones asumida para este sector: 43,5% (respecto a 2005) en 2030.  Sin embargo, pensamos que hay que ir más allá para tener un transporte cero emisiones en 2050. Consideramos insuficientes algunas medidas como la prohibición de venta de coches de combustión interna en 2040, que no debería extenderse más allá de 2030. Otras medidas, como las restricciones al tráfico en ciudades de más de 50.000 habitantes deberían garantizarse y evitar casos como el Madrid Central. Decepciona, de la valoración europea, que no haya un análisis específico para el transporte teniendo en cuenta que, durante los últimos cuatro años, este sector ha aumentado sus emisiones en un 27% y que el año pasado fue el único que no disminuyó su impacto climático.
  • En el caso de la edificación, responsable del 40% del consumo energético y del 15% de las emisiones de efecto invernadero en Europa, llama la atención que la Comisión no ponga de manifiesto la insuficiencia de las medidas propuestas. El PNIEC español propone una renovación escasa para cumplir con la Directiva de Eficiencia Energética en Edificios. Son necesarios objetivos intermedios para 2030 y 2040, así como medidas concretas e incentivos que aceleren una edificación descarbonizada en 2050.
  • Especialmente llamativo es la falta de atención al sector agrícola por parte de la Comisión Europea. El PNIEC propone una reducción del 13% (respecto a 1990) en 2030, objetivo insuficiente para la descarbonización de la economía en 2050.

Nuestro PNIEC se merece las felicitaciones recibidas por destacar en una Europa en la que los estados miembros no parecen ser conscientes del estado de la urgencia climática. Las recomendaciones presentadas ayer son débiles, lo que hace especialmente importante que el Gobierno escuche las propuestas realizadas por distintas ONG de cara a su versión final. No es suficiente con aprobar raspado, la emergencia climática nos exige matrícula de honor.

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