Guatemala llega a la segunda vuelta electoral

Guatemala realizará el próximo 11 de agosto la segunda ronda electoral para elección de presidente y vicepresidente, ya que en las elecciones generales del pasado 16 de junio ningún partido político alcanzó la mayoría absoluta. Se trata del octavo proceso de elección presidencial desde la transición de gobiernos militares a la democracia en 1985.

Sin duda alguna, los escándalos de corrupción denunciados en 2015 y las reformas a la ley electoral y de partidos políticos en 2016 generaron cambios visibles, mas no sustanciales, en el presente proceso. Si para la anterior campaña electoral los partidos políticos rebasaron ampliamente el techo de campaña, con excesiva propaganda en medios, en la presente campaña ésta se vio reducida significativamente. Por ello, el proceso electoral fue cualitativamente diferente, alejado de la saturación de procesos electorales  previos pero aún lejos de basarse en la discusión programática entre los diecinueve partidos que postularon binomios presidenciales.

[Recibe diariamente los análisis de más actualidad en tu correo electrónico o en tu teléfono a través de nuestro canal de Telegram]

En la recta final, a pocos días del cierre de la campaña, la candidata Sandra Torres del partidos socialdemócrata UNE y Alejandro Giammattei del nuevo partido Vamos, cierran sus campañas en los centros más poblados del país. Sin embargo, no se encuentra mayor diferencia entre los discursos que ambos proyectan para ganar votos. Si bien en los últimos cuatro años el protagonismo de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala –CICIG- de Naciones Unidas, ha gozado de una opinión pública favorable, ambos candidatos han negado su apoyo a la continuidad de dicha instancia. Las razones, investigación penal sobre financiamiento ilícito sobre la candidata Torres y también hacia actores que dan soporte a la candidatura de Alejandro Giammattei.

El país enfrenta una de las crisis humanitarias más graves de su historia, ya que mantiene los índices más altos de desnutrición crónica infantil en el continente, un 46%, y es uno de los tres países más pobres de la región, donde tres millones de personas rebasaron la línea de pobreza en la última década. Guatemala también ha sido noticia por las miles de personas que la atravesaron para llegar a Estados Unidos en caravanas este año. Pero, ¿cómo abordan los partidos políticos este tema en sus campañas? Inicialmente vale la pena mencionar las similitudes, pues ambos ofrecen creación de cientos de miles de empleos, facilitar créditos para pequeñas empresas y atracción de inversión extranjera sin especificar estrategias, ni ninguna reforma estructural.

En resumen, nuevamente se observa una campaña centrada en la imagen de los candidatos a la presidencia y no en sus planes de gobierno ni en los partidos. Sus polémicas trayectorias y los sectores que gravitan en torno a ellos podrían marcar alguna diferencia en cuanto a la imagen. Sandra Torres, al haber sido primera dama de 2008 a 2012, lideró el Consejo de Cohesión Social encargado de programas sociales, en los cuales la entrega de bonos en efectivo y bolsas de alimentos, generó tanto rechazo como apoyo en sectores opuestos de la población. Por su parte, la trayectoria de Alejandro Giammattei está marcada por su cargo como Director del Sistema Penitenciario, cuando sucedió un operativo en el que tras polémicos enfrentamientos, se denunciaron ejecuciones extrajudiciales de reos en un penal de máxima seguridad. Finalmente, en un país cristiano, ambos candidatos presentan un discurso conservador, seguramente para captar una significativa cantidad de votos de electores católicos y evangélicos, asegurando la “defensa de la familia tradicional”. Con ello, anticipadamente se niegan a propuestas de matrimonio igualitario y aborto. Como en otras elecciones recientes en la región, este se ha convertido en el tema central, que no diferencia a los principales candidatos ya que ambos manifiestan su rechazo.

Las escasas encuestas publicadas muestran escenarios inciertos, pues si bien señalan una mayor preferencia de voto por el candidato que quedó en segundo lugar (Giammatei), estiman que el ausentismo para la segunda vuelta favorecería a la candidata que quedó en primer lugar (Torres). Actores claves en esta fase son los líderes locales, sean diputados, candidatos ganadores de elecciones municipales e incluso quienes no ganaron pero contaron con un porcentaje significativo y hacen alianzas locales con los partidos que pasaron al balotaje. Este escenario favorecería a Sandra Torres, cuyo partido obtuvo más escaños en el Legislativo (50 de 160) y alcaldías (104 de 320), y por lo tanto tiene mayor capacidad de movilizar votantes en las elecciones. Mientras que los votantes de los centros urbanos y sectores con mayor capacidad adquisitiva rechazan a Torres pero podrían ausentarse de las urnas ante un desencanto por los partidos y candidatos postulantes.

El pasado fin de semana, previo a la segunda vuelta, en la ciudad de Guatemala se convocó a una marcha en contra del proceso, pues durante la primera vuelta quedaron en evidencia errores por parte del órgano electoral en el conteo y transmisión de resultados. En el extremo hubo partidos y candidatos que manifestaron la existencia de un fraude electoral, incluso aquellos que exigían la repetición del proceso. Los magistrados del Tribunal Supremo Electoral, aceptaron los errores referidos y demoraron en corregirlos en el sistema. Cualquiera que sea el resultado, amplios sectores no lo reconocerán como legítimo. La confianza en la institución electoral ha quedado en duda, afectando seriamente a la democracia en Guatemala.

Autoría

Dejar un comentario

X

Uso de cookies

Esta página utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle información relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.