¿Habrá un Gobierno de derechas en España?

 Hasta 2015, ganar las elecciones en España significaba ocupar el Gobierno. En caso de no alcanzar una mayoría reforzada, PP o PSOE se sostenían sobre acuerdos con partidos nacionalistas periféricos.

Cuatro elecciones generales, una moción de censura, varios gobiernos en funciones y minorías débiles más tarde, todo esto ha cambiado. Al sistema de partidos español se suman cuatro nuevos partidos estatales: Unidas Podemos (UP), Ciudadanos (Cs), Vox y Más País (MP); y los partidos periféricos son ahora netamente independentistas (salvo el PNV). Si a estos elementos se le suma la inflamación del conflicto territorial estos dos últimos años, las reticencias a acomodar a nuevos actores en el Ejecutivo y las disputas intra-partidos, el bloqueo se explica solo. ¿Saldremos de él en 2020? ¿Qué resultado es el más probable de las elecciones del 10 de noviembre?

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Hace un mes, Oliver Strijbis y quien esto firma (ambos de la Universidad de Zúrich) programamos un mercado de predicción para dar respuesta a estas cuestiones. Esta herramienta sirve para predecir la composición del futuro Gobierno, si es que lo hay. Para conocer más sobre la metodología, en este artículo sobre las elecciones del 28-A se explicó brevemente.

A continuación, juntamos los datos del mercado de las elecciones anteriores y las actuales e intentamos explicar cómo hemos llegado hasta aquí y qué podemos esperar de estas elecciones.

¿Generales en 2020?

Desde una perspectiva comparada, es realmente inusual que se encadenen tres elecciones consecutivas sin que medie un Gobierno electo. Sólo ha ocurrido en Grecia, que, tras las elecciones de junio de 1989, las repitió en noviembre del mismo año y abril del siguiente. En aquella ocasión, se consiguió formar Gobierno sencillamente porque el principal partido (ND) obtuvo la mayoría absoluta.

Aunque esta vía es descartable en nuestro entorno multi-partidista, es improbable que se produzca una segunda repetición electoral en España (13%, según el gráfico de abajo); aunque es cierto que en los anteriores comicios también era improbable y al final sí ha habido repetición. No obstante, el mercado tiene en cuenta los resultados previos y se ajusta a ellos. Lo esperable es que, con menor o mayor dificultad, España tenga Gobierno en 2020. Pero, ¿qué tipo de Gobierno?

¿De coalición o monocolor?

Retrocedamos unos meses: durante la campaña de las elecciones de abril, todos los datos presagiaban un Ejecutivo de coalición. El PSOE, en cabeza, y UP, su socio prioritario, concurrieron tras varios meses de sintonía en torno a un proyecto conjunto de Presupuestos. En la derecha, PP y Cs se presentaban como aliados naturales tras llegar a un acuerdo de gobierno en Andalucía, con el apoyo parlamentario de Vox. Lo que ocurrió después lo sabemos todos. ¿La consecuencia? A pesar de que las encuestas y el mercado pronostiquen un reparto de escaños relativamente parecido, ahora es ligeramente más probable un Gobierno monocolor que uno de coalición (46% frente al 41%).

Entre todos los eventos que han podido tener un efecto negativo sobre las expectativas de coalición, la exhumación del dictador parece ser el más relevante. Posiblemente, las críticas públicas desde UP al formato de la exhumación hayan contribuido a debilitar sus lazos con los socialistas y, por lo tanto, la probabilidad de unir fuerzas en un eventual Ejecutivo. Otra posibilidad es que el PSOE espere beneficiarse electoralmente de este evento y exponer su buen desempeño el 10-N como un reforzamiento público de su propuesta de Gobierno monocolor. Por su parte, la candidatura de Errejón, que se presenta a estas elecciones como llave contra el bloqueo, tampoco parece haber tenido un efecto claramente positivo sobre este juego de probabilidades. 

Los debates de la anterior campaña parecieron impulsar la viabilidad de un Gobierno compartido, probablemente como consecuencia del tono amable entre Iglesias y Sánchez. Con los márgenes tan ajustados, es esperable que el debate de este lunes sirva para que los candidatos den pistas sobre sus políticas de alianzas.

¿Y si el Gobierno es de derechas?

Durante las pasadas elecciones de abril, los partidos de derechas se presentaban con las expectativas a la baja. Sus posibilidades de recabar una mayoría suficiente, descartados los acuerdos con partidos independentistas, no superaban el 25% (ver gráfico de abajo). Aun más improbable parecía un Ejecutivo de centro con un Cs que competía por el liderazgo de la derecha. Todos los más probables pasaban por la izquierda.

Varios meses más tarde, la situación es muy distinta. El Gobierno de centro se sitúa a tres puntos del de izquierdas, y la probabilidad de uno de derechas no ha dejado de crecer desde la convocatoria electoral. Si observamos el gráfico, la sentencia del juicio del caso procés y las movilizaciones sucesivas, así como el resto de eventos de esta campaña, parecen haber ido minando lentamente las posibilidades de un Ejecutivo de izquierdas.

Todo esto supone una novedad importante con respecto a las elecciones de abril: ntonces, el Gobierno de derechas era improbable; hoy, se sitúa a sólo tres puntos por debajo del de centro y seis puntos del de izquierdas.

Entonces, ¿qué Gobierno?

El siguiente gráfico exhibe los datos desagregados de los pronósticos de las dos elecciones. La diferencia más contundente es el aumento de la incertidumbre actual en torno al Gobierno resultante. Si en abril la opción más segura superaba en 12 puntos a la segunda, hoy hay cuatro tipos de Gobierno disputándose el primer puesto en un margen de cinco puntos.

Hasta el día de la exhumación de Franco, la tendencia era clara. Las dos opciones que se disputaban el Gobierno más probable (la coalición de izquierdas, con ministros de al menos PSOE y UP, y el monocolor de centro, con los socialistas con apoyo de Cs al menos en la investidura) decrecían ininterrumpidamente. De esta caída se beneficiaba la coalición de derechas, que experimentaba la tendencia contraria, al albur del paulatino ascenso del PP y, sobre todo, de Vox que pronostican las encuestas y el mercado.

En virtud de esta progresión, los tres tipos de Gobierno llegaron al día del desenterramiento del dictador empatados con probabilidades similares (alrededor del 16%). Desde entonces, el monocolor de centro se ha disparado, desmarcándose como el Ejecutivo más probable a día de hoy.

Una interpretación plausible es que este frame (Franco, memoria histórica) ayude a acercar las posturas de PSOE y Cs que el conflicto territorial había polarizado. No obstante, ninguna proyección electoral pronostica que estas dos formaciones sumen. Necesitarían al menos otro socio. ¿Bastaría con que MP facilitara la investidura? ¿Estaría el PP dispuesto a formar un Gobierno de concentración? ¿Sumará de nuevo la izquierda con los nacionalistas? ¿Qué postura mantendrán los líderes en el debate y qué consecuencias tendrá en los resultados? 

Todas estas cuestiones se disiparán, esperemos, dentro de poco. Hasta entonces, se puede comprobar cómo avanzan las predicciones de voto a partidos y de Gobierno resultante en la web del proyecto. La prohibición de publicar encuestas de la semana que viene no afecta al mercado de predicción. Por lo tanto, nuestras proyecciones estarán disponibles hasta el día de las elecciones (y después, durante las negociaciones). Ahí os esperamos.

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