No cerrar Madrid cuesta vidas y no salva empleos

Mientras los gobiernos central y autonómico continúan enzarzados en batallas políticas, pasan los días sin que se tomen las medidas que la Comunidad de Madrid necesita. Es urgente una vuelta al menos a la Fase 2, lo que implica el aislamiento de la región para evitar la propagación del virus a otras autonomías.

Es vital hacerlo cuanto antes. Mediante un modelo matemático, hemos estimado que la diferencia entre comenzarlo ahora o dentro de dos semanas sería superior al millar de muertes. Además, cada semana de retraso añade, aproximadamente, tres días adicionales a las restricciones de movilidad, con el correspondiente incremento de los costes social y económico. El dilema entre salvar vidas o salvar la economía no existe: tal como nos ha mostrado el caso sueco, la inacción tiene un coste directo en la salud pública y no evita la crisis económica. Simplemente la retrasa, a costa de agravarla. Actuemos sin dilación.

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Madrid, al borde del colapso

Todos los indicadores disponibles señalan que la situación en Madrid es crítica y se deteriora más cada día, con un sistema de salud al borde de un nuevo colapso. Los casos crecen descontroladamente y las medidas anunciadas por el Gobierno regional en los últimos días difícilmente van a revertir la tendencia, ya que apenas se reduce la movilidad. A día de hoy, es la región de Europa con mayor tasa de incidencia, muy por encima de otras capitales europeas y 15 veces más que la ciudad de Nueva York, que siguió un camino paralelo la primavera pasada.  

Mapa actual de incidencia en la Comunidad de Madrid

Fuente: Informe de situación actual de la Covid de la Comunidad de Madrid del 25/9.

Incidencia Covid-19 a 14 días por 100.000 habitantes en las principales capitales europeas y Nueva York. Datos semana 38ª.

Fuentes: ECDC (Europa) y CDC (Nueva York).

La ocupación hospitalaria ronda el 100% de las camas UCI médicas, aunque las cifras oficiales muestran tan sólo una tasa del 38% porque se incluyen camas de críticos globales (quirófanos, salas de reanimación y otros). Las hospitalizaciones crecen a una ritmo semanal del 18%; los ingresos UCI, al 16%, y los fallecimientos, al 32%. 

Fallecidos e ingresos en UCI semanales en la Comunidad de Madrid 

Fuente: Comunidad de Madrid.

Además,  los centros de Atención Primaria están desbordados. Esto obligó a la Consejería de Sanidad a cambiar, hace dos días, los protocolos sobre manejo de casos positivos en los centros educativos de la Comunidad de Madrid que habían sido publicados apenas tres semanas antes, eliminando la necesidad de PCR a los contactos estrechos “salvo que desarrollen síntomas”. Hay otras dos claras señales de que el sistema de rastreo está sobrepasado: (1) la positividad de las PCR es del 23% (según la Organización Mundial de la Salud, superar el 5% indica que la epidemia puede estar descontrolada) y (2) Según la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Renave), más de un 70% de los nuevos casos tiene origen desconocido, frente al 41% del conjunto de España.

Positividad PCR vs Incidencia por comunidades autónomas

Fuente: MSBC.

Es hora de actuar 

Un confinamiento es indeseable. Es el último recurso, consecuencia de un fracaso colectivo. Pero hace semanas que agotamos todas las balas. Ahora la cuestión no es si confinar o no, sino cuándo y cuánto. Responder ‘cuándo’ es sencillo: hagámoslo ya. Cada día que pasa el número de casos aumenta un 2%-3%. Con la tendencia y las restricciones actuales, dentro de dos semanas tendríamos un 30%-50% más. Respecto al cuánto, los datos de la anterior desescalada sugieren que volver a Fase 2 probablemente sería suficiente, considerando la posibilidad de cerrar el interior de los locales de ocio y hostelería.  

Nuestro modelo matemático permite reproducir la evolución temporal de la epidemia en Madrid en función de distintos escenarios de fecha de comienzo e intensidad del confinamiento. La siguiente figura muestra los resultados. 

Evolución estimada de la epidemia de Covid-19 en la Comunidad de Madrid 

Elaboración propia. La metodología, descrita aquí. 

Afortunadamente, en estos momentos la epidemia en Madrid crece a una tasa diaria unas 10 veces inferior a la de marzo. Aun así, estimamos que retrasar otras dos semanas el confinamiento puede conllevar entre 1.000 y 1.500 muertes adicionales.

Estimación de fallecidos en Madrid en la segunda ola en función de la fecha de inicio de las restricciones


Pero el coste en vidas no es el único factor que hay que considerar, sino también el impacto socio-económico, que está estrechamente ligado a la situación sanitaria y a la duración e intensidad de las restricciones. 

La duración del confinamiento depende fundamentalmente de tres factores: la incidencia al comienzo del confinamiento, la intensidad de las restricciones y la incidencia que marque el fin de las restricciones. En el modelo mostrado en la figura anterior se asume como punto de partida la situación actual, la de hace dos semanas  y la esperable dentro de dos semanas si se mantiene la tendencia actual. Cuanto mayor sea la intensidad en las restricciones, más rápida será la reducción de nuevos casos. El modelo utiliza las tasas diarias de reducción observadas durante el confinamiento total y la Fase 2 de la primera ola. Finalmente, a falta de referencias en los protocolos españoles para fijar el umbral de confinamiento en un territorio, usamos para nuestra estimación el valor establecido por el Gobierno alemán (50 casos acumulados por 100.000 habitantes en los últimos siete días).

[Escuche el ‘podcast’ de Agenda Pública:  ¿Se lo dejamos a los expertos?]

Con estas premisas, el tiempo de confinamiento podría oscilar entre cinco y ocho semanas, en función de la fecha de comienzo de éste y su intensidad.  Un retraso de dos semanas en el arranque se traduce en alargar el confinamiento aproximadamente una semana más. 

Estimación de los días necesarios de confinamiento en función de la fecha de inicio de restricciones


Ya es tarde. El rastreo hoy no es viable, pues con la incidencia actual harían falta unos 20.000 rastreadores en la Comunidad. Primero hay que confinar para bajar el número de casos a una cifra 10 veces inferior a la actual. Logrado esto, para controlar futuros brotes es imprescindible fortalecer la capacidad administrativa de centros de salud y hospitales, con más personal no sanitario, y multiplicar los recursos humanos dedicados al rastreo de casos. 

Es inevitable que la segunda ola cause cerca de 3.000 muertos en la Comunidad de Madrid y un daño significativo a la economía. Madrid no debiera permitir el coste humano, social y económico de unos retrasos nocivos e innecesarios. 

El falso dilema de salvar vidas o la economía 

Son las pandemias las que golpean la economía, no las actuaciones de Salud Pública. Un confinamiento temprano es más corto y menos dañino para nuestra economía que uno tardío. Los datos globales de la primera mitad de 2020 lo corroboran: los países con actuaciones tempranas han experimentado una menor caída del PIB y están remontando antes que aquéllos con actuaciones tardías y con una mayor mortalidad. Esto se puede ver a nivel global con los datos de China frente a la Unión Europea y Estados Unidos.  

PIB trimestral de China, EE.UU. y la Unión Europea. Cambio respecto al periodo anterior

Fuente: OECD. 

 

Un ejemplo más significativo es el de Suecia. Fue el único país europeo que no hizo ningún confinamiento y apostó abiertamente por la llamada inmunidad de grupo. Su similitud socio-económica y cultural con los otros países nórdicos permite comparar manzanas con manzanas. El coste humano de su decisión fue acabar la primera ola con ocho veces más muertes ‘per capita’ que sus vecinos escandinavos, a los que la pandemia golpeó simultáneamente. Sin embargo, su estrategia no le reportó ninguna ventaja económica. Retrasó la crisis, pero agravó su caída posterior. Los dos primeros trimestres de 2020 acumulan una caída de PIB trimestral del 8,1% respecto al último trimestre de 2019, ligeramente peor que la media de sus vecinos. 

Mortalidad por 100.000 habitantes de la Covid-19 en los países nórdicos 

Fuente: Worldometer. 

PIB trimestral de los países nórdicos. Cambio respecto al periodo anterior

Fuente: OECD. 

 

Finalmente, el estudio de seroprevalencia realizado en mayo por las autoridades suecas mostró unas tasas de infección en la población muy inferiores a lo esperado y muy lejos de la inmunidad de grupo. Esto llevó al Gobierno sueco a admitir públicamente el error de su estrategia. 

La conclusión del caso sueco es paradigmática: sacrificar vidas y retrasar las intervenciones en salud pública no aporta ningún beneficio a la economía. Aprendamos la lección.

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