Una reinterpretación de la brecha de género en el interés por la política

Uno de los resultados más consistentes en los estudios de opinión pública es que las mujeres declaran estar menos interesadas en política que los hombres, y desde una edad bien temprana. Esta brecha ha sido objeto de numerosos estudios que la explican por motivos de socialización en roles de género, las diferencias socioeconómicas y el nivel de igualdad de género de los sistemas políticos en los que viven los ciudadanos.

En un estudio reciente, mostramos que la pregunta típica que se utiliza en las encuestas (“¿Diría Vd. que la política le interesa mucho, bastante, poco o nada?”) refleja en mayor medida los intereses de los hombres que los de las mujeres.

Los estudiosos más establecidos defienden que el interés por la política se puede medir a través de esta pregunta tan general, asumiendo que se trata de un concepto unidimensional. La ‘política’ en abstracto evoca la idea de gobierno, partidos, elecciones y conflicto sobre medidas políticas concretas.

En nuestra opinión, esta concepción de política conectada a la acción del Gobierno y al conflicto entre partidos puede estar sesgada desde el punto de vista de género, exagerando las diferencias entre hombres y mujeres en el modo en que éstos expresan su grado de interés por la política en general. Lo que socialmente se entiende como política rememora las dimensiones del mundo político en las que más acostumbradas estamos a ver a los hombres como protagonistas. Pero es posible que el tipo de temas que interesan a las mujeres no se identifiquen como tales hablando de política en general como, por ejemplo, los servicios públicos como la sanidad o la educación.

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Para explorar esta idea realizamos una encuesta on-line representativa de la población española donde, además de la pregunta típica sobre el interés general en política, incluimos otras tres. En primer lugar, proporcionamos una lista de 19 temas para que los internautas señalaran cuáles consideraban políticos. Además, preguntamos si estaban interesados personalmente en alguno de ellos. Finalmente, mediante una pregunta abierta, ofrecimos la posibilidad de mencionar asuntos en los que estuvieran personalmente interesados, pero que no hubieran aparecido en la lista inicial.

Tal y como muestra la Figura 1, encontramos sutiles diferencias de género respecto a los temas que se clasificaron como políticos, que son estadísticamente significativas para cinco de ellos: la pobreza, la violencia de género, la discriminación salarial entre hombres y mujeres (que las mujeres clasifican en mayor medida que los hombres como político), la religión y las materias que se imparten en los colegios (aquí, con mayoría masculina). Esta evidencia sugiere que lo que se entiende por política es bastante similar entre hombres y mujeres. O por lo menos, que las diferencias de género se reducen a unos cuantos asuntos concretos.

Figura 1. Diferencias de género para cada uno de los temas mencionados como políticos

Fuente: https://journals.sagepub.com/doi/full/10.1177/0192512119860260. La línea 0 indica que no hay diferencias de género.

Sin embargo, si nos fijamos en el interés personal que la gente declara por determinados temas, encontramos diferencias de género de mayor calibre. Tal y como muestra la Figura 2, los hombres declaran que les interesan temas relacionados con la representación política (como, por ejemplo, el salario de los políticos), así como con la confrontación partidista (incluyendo el papel de los valores religiosos, que sabemos que en España es un asunto muy polarizado en estos términos). Los hombres también declaran un mayor interés que las mujeres en temas sociales, cuando éstos se presenten como un principio general que evoca la idea de conflicto sobre recursos escasos (igualdad social) en lugar de como políticas específicas (sanidad, educación, etc.).

En cambio, las mujeres declaran estar personalmente más interesadas en asuntos que podrían afectarles de forma más directa, como la brecha salarial, el aborto y la violencia de género.

Figura 2. Diferencias de género para los temas en los que se declara interés personal

Fuente: https://journals.sagepub.com/doi/full/10.1177/0192512119860260. La línea 0 indica que no hay diferencias de género.

La Figura 3 muestra las diferencias en el porcentaje de hombres y mujeres que mencionaron un tema de especial interés en la pregunta abierta: los primeros lo declaran en asuntos relacionados con la corrupción, seguido por las instituciones y la democracia, mientras que las mujeres, en todo lo referente a políticas sociales concretas tales como la sanidad, la educación y el cuidado de mayores y niños.

Figura 3. Diferencias en el porcentaje de hombres y mujeres que mencionan cada tipo de tema en la pregunta abierta

Fuente: https://journals.sagepub.com/doi/full/10.1177/0192512119860260. La línea 0 indica que no hay diferencias de género.

Hemos analizado si la respuesta a la pregunta “¿Diría vd. que la política le interesa mucho, bastante, poco o nada?” tiene alguna relación con los temas concretos sobre los que se interesan hombres y mujeres, que ya hemos visto que son distintos. Los resultados muestran que el interés declarado en la política en general es siempre mayor entre aquellos que declaran tener uno personal en los temas que antes hemos definido como de mayor relevancia para los hombres. Es más, una vez que consideramos los intereses específicos de hombres y mujeres, la brecha de género en el interés por la política en abstracto deja de ser relevante; lo que sugiere que esa brecha en la implicación por la política que se ha mostrado en los estudios de opinión pública tal vez esté siendo exagerada por este sesgo de género de la pregunta que se utiliza para medir el interés de hombres y mujeres.

Cuando las mujeres responden a la pregunta sobre el interés en política, es muy posible que lo hagan (y de forma seguramente inconsciente) teniendo en mente lo que socialmente se entiende (y está asumido) como política, pero no pensando en sus intereses en temas concretos. De esta forma, es probable que haya situaciones en las que las mujeres declaren tener poco interés en política y, sin embargo, les interesen personalmente otros temas tales como los servicios públicos, la discriminación en el mercado de trabajo o la violencia de género. En nuestra opinión, todos ellos son de naturaleza política.

Las académicas feministas han criticado desde hace décadas la visión tan estrecha de la política que se tiene en los estudios de opinión pública que utilizan encuestas. Nuestro trabajo se suma a esta crítica y muestra que, efectivamente, la definición convencional de lo que es la política es demasiado limitada, puesto que las mujeres están interesadas y se movilizan por asuntos y prioridades distintas de las de los hombres. La movilización del 8 de Marzo en España (en 2018 y 2019), protagonizada especialmente por mujeres, es un buen ejemplo de ello. Ampliar la concepción que está detrás de las preguntas de interés por la política en las encuestas puede ayudarnos a entender mejor movilizaciones masivas en España como las citadas más arriba.

Algunos pondrán en duda la naturaleza política de estos temas que interesan y movilizan en mayor medida a las mujeres. Nosotras, en cambio, defendemos que hoy, más que nunca, cuando hay partidos que hacen campaña contra la igualdad de género o niegan el aumento de las desigualdades socioeconómicas como consecuencia de la crisis, hay que reinvindicar su carácter político.

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