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Daniel Leal-Olivas (AFP)

Cae la participación…. ¿cae la participación?

Yanina Welp

5 mins - 30 de Mayo de 2022, 21:14

Estimadas lectoras, estimados lectores,

el politólogo estadounidense Ronald F. Inglehart (1934-2021) publicó en 1977 The Silent Revolution (Princeton University Press), donde identificó y analizó cambios en las sociedades industriales avanzadas a partir de la elaboración de encuestas. Una de las principales contribuciones de este científico social fue recoger datos para pasar a estudiar la cultura política con evidencias, en lugar de con impresiones subjetivas basadas en estereotipos de culturas nacionales. Su teoría del post-materialismo ha sido ampliamente leída, complementada a lo largo de los años y también discutida (en particular, en su asociación de las demandas ecologistas como post-materialesaquí, una visión opuesta). Los datos recogidos por la Encuesta Mundial de Valores (que Diego Lombardi visita a menudo para sus gráficos con destino las newsletters de Agenda Pública) no son verdad revelada, pero sin duda abren puertas para comparar entre países, identificar tendencias y diseñar otras aproximaciones metodológicas que permitan profundizar sobre esas fotografías que la encuesta ofrece. Hoy queremos ocuparnos de la participación. 
 

Mucho se ha analizado la disminución de la participación en organizaciones políticas, que daría cuenta de la pérdida de relevancia de los partidos o, al menos, del descongelamiento de aquellos lazos que los unían en el pasado a sus electorados. La gráfica de arriba muestra que en todos los países europeos registrados, salvo tres, está por debajo del 10%. Sin embargo, surgen o ganan peso otras agendas de la participación y el compromiso con la comunidad y/o unos valores que van más allá de los partidos y muestran otras formas de construcción de capital social. Por citar un ejemplo menos explorado, aunque incipiente en España y clave en Alemania o Suiza, las decisiones políticas de consumo ilustran que la ciudadanía se compromete más allá de su papel predefinido como electora y recurre a otras formas de intervención. 
 
El mundo entero y Europa han sido parte de esta ola y han visto la emergencia de movimientos ecologistas (véase aquí aquí), que a su vez han incidido en el sistema de partidos con el auge de los verdes. La participación en estas organizaciones ha crecido en los últimos años, siendo a menudo mayor que la afiliación a partidos, como muestra la gráfica. Los movimientos de mujeres también conllevan formas de participación política activa que han cambiando a lo largo del tiempo. Incluso en las erróneamente asociadas con el pasado, en organizaciones religiosas, llaman la atención al menos dos aspectos clave: la importancia que puedan tener generando los lazos interpersonales y de confianza que Inglehart y otros han identificado como centrales para la democracia, y la necesidad de atender a los contextos. En casos como el suizo, las iglesias suelen tener un rol muy activo haciendo labores sociales y comunitarias valoradas por sus miembros (con todas las distancias, las iglesias neopentecostales crecen a base de responder a demandas sociales). 
 
Con las múltiples dinámicas que inciden en la construcción y sostenimiento de la confianza y la institucionalidad democrática como telón de fondo, pasamos al análisis de los condicionantes del voto a la extrema derecha en Francia, donde una de las variables identificadas tempranamente por el estudio de Inglehart destaca la insatisfacción como condicionante del voto antisistema (véase aquíaquí y aquí). Hay más en esta Agenda España.
 
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  • Véase también 'La (no tan) nueva cara del terrorismo en Estados Unidos', donde Rueda muestra que la violencia supremacista tiene en Estados Unidos mayor peso cuantitativo que la yihadista e incide sobre el tratamiento comunicacional de unas y otras acciones criminales. El asesinato de niños y maestros en la escuela de Uvalde responde a unas dinámicas diferentes de la violencia terrorista, pero se enmarca en el mismo modelo que alienta la tenencia de armas. 
 
Buena lectura, 

Yanina Welp
Coordinadora editorial
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