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REUTERS STAFF (REUTERS)

Caso Google: Visto para sentencia

Emilio García

14 mins - 23 de Noviembre de 2023, 07:00

Una vista pública en la penumbra
Durante diez semanas, desde el 12 de septiembre de 2023, se ha desarrollado la vista pública del caso “USA contra Google”. La demanda presentada por el gobierno estadounidense alega que Alphabet, compañía matriz de Google, ha violado la Ley Antimonopolio de Sherman de 1890 mediante un comportamiento anticompetitivo en el mercado de los motores de búsqueda. El gigante tecnológico es acusado de abusar del poder y recursos que le da su posición dominante en el mercado de los buscadores de Internet, más del 90% de las búsquedas que se realizan diariamente, para consolidar su monopolio. En nombre del gobierno estadounidense, ha conducido los esfuerzos por demostrar esta acusación el Departamento de Justicia (DoJ).

Al comienzo de la vista, realizamos un análisis del contexto en que se celebraba la vista, la historia y antecedentes en los que se iban a enmarcar durante la misma las actuaciones del Juez Amin Mehta. Durante la audiencia pública, se han acumulado nuevos datos y evidencias que informarán la sentencia. Recordemos lo que hay en juego. En caso de que se determine que los consumidores han visto vulnerados sus derechos por las actuaciones de Alphabet, una sentencia habría de incluir medidas para frenar las prácticas de abuso de poder, que, en su caso más extremo, podría incluir la partición de la compañía.

El juicio ha quedado visto para sentencia, que no será dictada probablemente hasta comenzado 2024. ¿Podemos aventurar cuál será la decisión del Juez Mehta tras lo acontecido en la corte judicial? Lamentablemente, disponemos de una visión censurada de los testimonios y evidencias que se han recogido en estas semanas. Alphabet ha procurado limitar desde que comenzó la audiencia el volumen de información que le llegase al público general. En los primeros días, obtuvo que una parte relevante de los testimonios transcurriesen a puerta cerrada; después, trató infructuosamente de frenar la difusión a través de internet por el DoJ de los documentos relativos al caso. Tristemente, a pesar que las actas y presentaciones de la vista han sido publicados por el DoJ y otras fuentes, han sido eliminados por Alphabet ciertos aspectos para salvaguardar el secreto comercial, de acuerdo con la habilitación que le otorgó el juez a la compañía.

A pesar de los obstáculos a la libertad de información, los testimonios de testigos y evidencias que han trascendido permiten adivinar el funcionamiento comercial de la compañía durante los últimos veinte años. También permiten formarse opinión sobre los factores que han incidido para que haya alcanzado su posición de dominio.

El círculo virtuoso de la opción de buscador predeterminada
En el juicio ha quedado manifiesta la palanca que Google ha tratado de preservar a toda costa para alcanzar su posición en el mercado: ser la opción predeterminada de buscador en Internet en el mayor número de dispositivos. Un estatus que, además, ha buscado mantener en cualquier punto de acceso a la función de búsqueda: barras de navegación y página de inicio en browsers, cajas de diálogo de sistemas operativos, asistentes de voz, … La estrategia de la compañía desde sus inicios ha sido ser la opción predeterminada para captar la mayor cuota posible de uso.

La conciencia sobre la importancia de ser la opción predeterminada fue conformándose en Alphabet con el tiempo. De acuerdo a presentaciones internas difundidas durante la vista, la empresa se convenció en 2007 de la fuerte correlación entre que su buscador fuera la página de inicio en navegadores y su cuota de uso, identificándose como un arma estratégica en la batalla por dominar el sector junto con la calidad del producto. Este descubrimiento temprano, explotado con los acuerdos adecuados de los que hablaremos más adelante, permitió a Google crecer de una cuota de mercado del 30% en 2003 a un 80% en 2009. El refuerzo empírico de esta visión lo obtuvo Alphabet en 2014: dos años después que Apple eliminase Google Maps como aplicación predeterminada de mapas tan solo conservaba el 40% de los usuarios.
 
Figura 1.- Correlación entre presencia de buscador en página de inicio y cuota mercado de búsqueda
Fuente: Presentación de Google de 2007 distribuida durante el juicio

La relevancia de ser la opción predeterminada ha sido respaldada en la vista del juicio por testimonios tanto de expertos como de la industria. Antonio Rangel, profesor de biología del comportamiento en el Instituto de Tecnología de California, argumentó que era probable que los consumidores optarán por mantener y usar una aplicación predeterminada en sus navegadores y dispositivos para una función concreta (e.g. búsqueda). En el mismo sentido se pronunciaron las empresas propietarias de los productos rivales de Google. Satya Nadella, CEO de Microsoft, compañía desarrolladora del buscador Bing, indicó en su testimonio que "ser la opción predeterminada es lo único que importa a la hora de cambiar el comportamiento del usuario". 

Como bien ilustró el DoJ en su ponencia inicial del juicio, la situación de Google como opción de buscador predeterminado no solo conduce a un mayor uso del producto, tiene el poder de arrancar un círculo virtuoso que conduce a reforzar la posición de dominio en el mercado. Los datos generados en cada una de las búsquedas dan lugar a información para la mejora del producto, atrayendo con ello más ingresos en forma de anuncios que pueden ser utilizados para reforzar las ofertas económicas dentro de los acuerdos para poder seguir siendo la opción predeterminada.
 
Figura 2.- Círculo virtuoso de la opción de buscador predeterminada 
Fuente: Presentación del DoJ durante la vista del juicio

Los acuerdos de Alphabet con terceros para mantener Google como opción predeterminada
El gobierno estadounidense estimó al inicio del juicio en 10.000 millones de dólares los pagos que anualmente realiza Alphabet a compañías de telefonía móvil, fabricantes de dispositivos y desarrolladores de navegadores dentro de los acuerdos para mantener su buscador como predeterminado. Dicha estimación puede ser modesta a la luz de las revelaciones obtenidas durante el juicio. En las jornadas de la vista celebradas durante las últimas semanas, el testimonio de un alto ejecutivo de Google cifraba la cantidad pagada en 2021 dentro de estos acuerdos a 26.000 millones de dólares. Por situar esta cantidad en contexto, señalar que los ingresos del buscador en el tercer trimestre de 2023 ha sido de 44.000 millones de dólares. Gracias al testimonio de un experto llamado a declarar por Alphabet, se conoció que Apple podría estar recibiendo hasta el 36% de los ingresos por publicidad de búsqueda que obtiene la compañía. No es mal negocio para Alphabet considerando que se estima que los productos Apple son el origen de hasta el 50% de los flujos de tráfico hacia su buscador

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No todos los acuerdos que Alphabet mantiene con terceros para mantener a Google como opción predeterminada de búsqueda son iguales. Se ha identificado que la compañía maneja tres tipos diferentes de contratos. Por un lado, un acuerdo específico con Apple denominado Information Services Agreement (ISA), estableciendo las compensaciones por el uso de los servicios de Alphabet en iPhone, iPad y Mac. Por otra parte, las plataformas usuarias de Android están sometidas a los Mobile Application Distribution Agreement (MADA), que especifican las aplicaciones de Alphabet a incluir en las implantaciones del Sistema Operativo. Finalmente, tanto estas últimas plataformas como los desarrolladores navegadores son retribuidos a través de los Revenue Share Agreement (RSA), por los que reciben un porcentaje de los ingresos que obtiene Alphabet a través del buscador.

Los acuerdos entre Alphabet y los fabricantes de dispositivos y navegadores han ido evolucionando con el tiempo. El ISA con Apple es el más antiguo de ellos, remontándose a 2002, limitándose en un principio a un acuerdo de distribución de servicios y aplicaciones. A petición de Google, en 2005 se ligó la compensación a los ingresos obtenidos por publicidad en el buscador a cambio de ser la opción predeterminada de búsqueda. Los MADA y RSA con los fabricantes de dispositivos usuarios de Android tienen su origen en la adquisición de este sistema operativo por Alphabet en 2005, y desde 2007 obligan mantener a Google como opción predeterminada de búsqueda en la instalación inicial. Con la comercialización de Chrome por Alphabet, los RSA llegaron a los navegadores (incluyendo el propio), como mecanismo de compensación conforme con las normas de competencia.

Los demandantes dentro del caso han tratado de enfatizar una eventual naturaleza anticompetitiva de los pactos que impulsaba Alphabet. En primer lugar, resaltando que los acuerdos ISA con Apple eran de difícil réplica por sus rivales, debido al nexo entre la compensación a Apple con los ingresos por publicidad en anuncios de búsquedas, donde Alphabet tiene posición de dominio. En su testimonio durante el juicio, el doctor en Economía Michael Whinston estimó que Google captó en 2020 el 74% de los ingresos por publicidad de anuncios de búsquedas en Estados Unidos. Ante estos beneficios, se entiende el rechazo por Apple de la oferta realizada por Microsoft de 15.000 millones a cambio de situar a Bing como buscador de Internet predeterminado en sus plataformas.
 
Figura 3.- Cuota de Google en mercado estadounidense de anuncios de búsqueda
Fuente: Presentación del DoJ durante la vista del juicio

En segundo lugar, los demandantes también han llamado a testigos que aportaran evidencias de eventuales violaciones de la Ley de Sherman en los acuerdos MADA y RSA para las plataformas usuarias de Android. Según ejecutivos de Samsung, por ejemplo, Alphabet les habría indicado que facilitar en exceso el cambio de buscador predeterminado podía constituir una violación de los acuerdos y señalado, por la misma razón, la necesidad de limitar funcionalidades de determinadas apps que podrían llegar a ser su competencia.



Los acuerdos enumerados han sido calificados por Alphabet como una “justa compensación a sus socios”. Expertos que han actuado como testigos de la defensa han calificado los contratos negociados como un elemento habitual del mercado. También han minusvalorado la complejidad de cambiar la opción determinada con un ejemplo: Si bien Microsoft tenía prácticamente todos los navegadores predeterminados preinstalados a principios de la década de 2010, su motor de búsqueda Bing obtenía sólo el 15% de las consultas de búsqueda. 

El pilar de la defensa de Google: la calidad del producto
Los abogados de Alphabet han mantenido a lo largo del juicio como pilar de su defensa la mayor calidad de Google sobre el resto de buscadores de Internet. De acuerdo con el relato compartido por todos los ejecutivos de Google llamados a testificar, el dominio del mercado de las búsquedas en Internet por el producto se debe a que los usuarios y usuarias prefieren Google porque es el mejor, no porque la compañía se haya comportado ilegalmente para ganar y preservar un monopolio. El CEO de Alphabet, Sundar Pichai, reconoció que ser el buscador la opción por defecto en los dispositivos es un aliciente para su uso, pero también lo son las innovaciones que ha ido introduciendo para mejorar la experiencia de uso, como la fuerte integración entre Google y Chrome.

Los buscadores rivales de Google señalan al anteriormente presentado círculo virtuoso de la opción predeterminada como la razón de su diferencia de calidad. Según Satya Nadella, el asentamiento de Google como opción predeterminada multiplataforma le permitió obtener unos datos de uso a los que no ha tenido acceso Microsoft, y que justifican por qué Bing no ocupa más allá del 5% del mercado a pesar de haberse invertido en su desarrollo más de 100.000 millones de dólares en 20 años. En sus testimonios, por contra, los altos ejecutivos de Google han minusvalorado la importancia del volumen de datos de uso frente a las innovaciones de sus algoritmos e infraestructuras para dar respuesta a las búsquedas, desarrollados por un equipo de más de 8.000 personas, con 1.000 de ellos dedicados a velar por la calidad de los resultados

No se puede desdeñar la piedra angular en la defensa de la legalidad de las vías seguidas por Alphabet para que Google haya alcanzado su posición prevalente entre los buscadores. La mayor calidad de Google es un argumento que también ha sido apoyado durante la vista por agentes externos a Alphabet. Por un lado, los ejecutivos de Apple señalaron a Google como la única opción de búsqueda predeterminada válida para sus productos. En otra sesión de la vista, los responsables del desarrollo de Firefox relataron la vuelta atrás en su decisión de sustituir Google por Yahoo como opción predeterminada de búsqueda ante la degradación de la experiencia de usuario. No obstante, uno de los últimos testigos de la demanda cuestionó el argumento de la excelencia de Google, señalando que "Cuando no hay una amenaza competitiva, se realiza inversión y la calidad es menor".

Las cuestiones a las que habrá de dar respuesta la sentencia del juez Mehta
Cuando una aplicación define con su nombre la acción de buscar en Internet, Googlear, su posición de dominio en ese ámbito no es discutible. El juez Mehta tendrá que evaluar en los próximos meses si dicha posición de dominio la alcanzó violando las reglas de competencia. Pero recordemos que la Ley Sherman que regula la competencia en Estados Unidos tiene como objetivo proteger al consumidor y no a las empresas de los fallos de mercado. Es decir, la decisión que tome en función de las evidencias y testimonios de la vista, tanto los conocidos como los mantenidos bajo secreto, será si de ellos se deduce que los consumidores estadounidenses han visto menoscabados sus derechos.

De lo visto en el juicio, si bien no podemos concluir un resultado, si se pueden identificar algunas de las cuestiones en torno a las cuales el juez Mehta articulará el razonamiento de su sentencia: ¿Hasta qué punto ha influido que Google se haya mantenido a lo largo de dos décadas como opción predeterminada en múltiples plataformas en que sea el agente dominante en el mercado?, ¿Podrían otros actores haber alcanzado una mejor posición en mercado de búsqueda de haber sido la opción predeterminada en todas o algunas plataformas?, ¿Ha contribuido de modo determinante a que Google tenga posición de dominio en los buscadores el que Alphabet tuviera también una posición relevante en los mercados de anuncios y navegadores? ¿Han ahogado a la competencia en el mercado de los buscadores las condiciones de los RSA en las plataformas Android? De la respuesta a todas estas preguntas entre otras, el juez Mehta habrá de concluir en su sentencia si se deduce que los consumidores estadounidenses se han visto obligados a aceptar las políticas, prácticas de privacidad y uso de datos personales de Google, limitando que otras empresas con modelos de negocio diferentes hayan podido rivalizar de modo efectivo en el mercado de búsquedas. 

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